Controlar internet para evitar movilizaciones sociales

Una semana y media después de las multitudinarias manifestaciones del 15M en más de cincuenta ciudades españolas, bajo el lema "no somos mercancía en manos de políticos y banqueros", miles de ciudadanos permanecen concentrados en las plazas de toda España y manifestándose por todo el mundo, reunidos en asambleas, difundiendo el movimiento por barrios, asociaciones, universidades, etc. La red es un hervidero de opiniones sobre el movimiento en sí y sobre la acertada o desacertada dirección que van tomando los acontecimientos, retuiteando mensajes de ilusión y desilusión a cada instante. Y mientras escribo estas líneas, decenas de miles de personas se lanzan a tomar las calles en Grecia.

Al mismo tiempo, se está celebrando en París el e>G8 FORUM con el lema "THE INTERNET: ACCELERATING GROWTH". A él asisten políticos europeos poco amigos de la neutralidad de la red y grandes empresarios como Marck Zuckerberg, fundador y CEO de Facebook, una de las redes sociales donde se forjó el movimiento Democracia Real Ya, al que llegó a censurar borrando sus grupos por razones no muy convincentes, para restablecerlos después tras fuertes protestas. En este escenario Sarkozy ha hablado de la imposibilidad del control local de la red y de la necesidad de controlar internet globalmente.

Acampada en Plaza del Carmen, Granada - Fotografía de Rosalía Casares

Me llama poderosamente la atención este paralelismo de sucesos. Veo "indignados" que discuten en plazas como la de Granada, elaborando y votando propuestas de como implantar un sistema de democracia participativa asamblearia, derogar las reformas laborales y de pensiones, legislar para impedir privatizaciones o los desahucios por impago de hipotecas, además de otras medidas de carácter local. Dibujando sus sueños en pancartas y pedazos de papel. Veo también "indignados" desilusionados en la red, clamando por unir a todos los que protestan en un consenso de mínimos con tres puntos básicos, que retuitean una y otra vez, esperando que lleguen en forma de "cordura" a los oídos de las asambleas de la calle. Esos tres puntos básicos, así como otros que han propuesto, hablan de reformar la ley electoral, la separación de poderes y la transparencia para evitar la corrupción. No queda muy claro si se conseguiría una democracia realmente participativa o directa, pero se defiende como un primer paso estratégico para lograr todo lo demás a continuación, si es que se da que la mayoría comparte las reivindicaciones de protección social.

Pero no veo por ninguna parte una reivindicación seria para proteger internet, para garantizar la neutralidad de una red libre. Da la sensación de que no hiciera falta, de que no estuviera en peligro. ¿Lo está? Me consta que una parte importante de la población internauta sabe que está en peligro, que ya lleva siendo tiempo atacada, que el tráfico hacia ciertos sitios empieza a ser dificultado, que los servicios de internet móvil no permiten acceder a según que cosas. Y me consta que un detonante que ha ayudado mucho a sacar a la gente de internet a la calle, ha sido la aprobación de la Ley Sinde por parte del bipartidismo, un torpe pero claro intento de control y censura de la red, disfrazado de excusas injustificables.

Estamos observando un momento histórico cuyo protagonista esencial ha sido esa red neutral aparentemente incontrolable, que ha permitido a la población lo que las dictaduras y otras formas de poder han intentado siempre evitar, que las personas piensen y compartan sus pensamientos de manera independiente de los medios al servicio del régimen, que las personas puedan informarse y ayudar a informar a las demás libremente, que puedan reunirse en espacios incontrolados y organizarse. Tras las movilizaciones del 15M, ciertos medios de comunicación han engañado y manipulado a una parte de la población desconectada de las redes sociales, pero en la red tales disparates han sido objeto de mofa e indignación colectiva. Es posible que muchos de quienes nos gobiernan sean analfabetos digitales, que están intentándose explicar sin mucho acierto cómo sin líderes ni dirección se puede montar algo así. Pero saben bien cual es la hoja de ruta a seguir para tener al pueblo controlado y cual es la amenaza que hay que derribar. V de Vendetta nos mostró el tipo de futuro que nos puede tocar si lo consiguen.

Me preocupa lo que pueda ocurrir con internet, porque este medio ahora mismo representa la esperanza de lograr entre todos un mundo mejor, de unirnos, de crear, de compartir. Y tal vez sea incluso el eje fundamental de un nuevo mecanismo de democracia participativa y directa. Pero que la mayoría de la población no sea consciente de esta amenaza, que no se esté apuntando la protección de la neutralidad de la red y la libertad de acceso a ella como un mínimo fundamental y básico por el que luchar, me deja perplejo. ¿Soy yo solo el que piensa así?

Redmamba